William Clark & Sons, el productor de lino más antiguo de Irlanda del Norte, pone en marcha una nueva línea de acabado de BRÜCKNER

William Clark & Sons lleva casi 300 años suministrando telas de lino de primera calidad directamente desde Irlanda del Norte a clientes de todo el mundo. La empresa es actualmente el último proveedor del mundo que puede ofrecer tejidos de lino Beetled con un brillo inconfundible. En el proceso Beetling, el tejido se trabaja durante 20 días con martillos de madera en las máquinas Beetling originales. Estas máquinas siguen siendo tan fiables hoy como hace más de 100 años, cuando se pusieron en funcionamiento.

En la ubicación original de William Clark & Sons, donde se fundó la empresa hace más de 300 años, el espacio para una ampliación era limitado. Por ello, se decidió trasladar toda la producción a una nueva ubicación cercana. Además de otras máquinas nuevas, se instaló una nueva línea de recubrimiento y acabado que incluía una rama Brückner. En la rama de 6 campos con cadena de transporte vertical se acaba tejido para diferentes aplicaciones, como por ejemplo telas para ropa, uniformes militares, textiles para el hogar y otros tejidos técnicos. Equipada con dos fulares y una unidad de recubrimiento multifuncional, esta línea puede dar a los tejidos las propiedades más diversas:

- repelente al agua y a la suciedad
- retardante de llama
- endurecimiento o suavizado
- resistencia a la abrasión

Para supervisar los ajustes óptimos de la máquina y detectar posibles desperdicios de energía, la línea está equipada con un moderno sistema de gestión de fórmulas y contadores de energía que proporcionan datos de consumo de energía por lotes. Por supuesto, la humedad del aire de salida también puede regularse a un nivel óptimo mediante sensores adecuados para evitar una extracción excesiva de aire de salida de la máquina.

Kevin Devlin, director de operaciones de William Clark, afirma que la adquisición de una nueva rama y de una nueva línea de recubrimiento era imprescindible para controlar los costes de proceso y garantizar la alta calidad constante que se exige actualmente en el mercado. «En Brückner hemos encontrado un socio fiable para este proyecto que nos apoya en todo momento y con el que volveríamos a colaborar sin dudarlo», afirma Kevin Devlin.

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